Con este escándalo de la presentación de Nelson Velásquez en la Cárcel de Itagüi se abren varios interrogantes, existentes de toda la vida. ¿Que culpa tiene el cantante de música vallenata haber sido contratado para amenizar esa fiesta en el recinto reclusorio? Las respuestas las tienen los encargados de controlar y hacer cumplir los reglamentos existentes para estas situaciones o, sea el Impec. Pero si existen se los pasan por la faja porque no es la primera vez que se presenta éste fenómeno. En el 2022 se dio algo similar pero en la cárcel la Picota en una celebración de la Virgen de la Merced, patrona de los reclusos. Involucrados en esa ocasión estuvieron El Churo Díaz, El Mono Zabaleta y Ana del Castillo, Del escándalo mediático no paso a mayores. Y es que haciendo un análisis y comparando situaciones aquí las criticas se presentan contra el Gobierno Nacional, porque quienes hicieron la colecta para cancelarles los honorarios a los artistas fueron personas a quienes querían nombrar como gestores de paz, a pesar de sus señalamientos de delitos graves. Como de costumbre la atención de los principal, lo esencial se diluyo por la presencia de un artista cotizado de la música vallenata como es Nelson Velásquez. La pregunta es: si no fuera él, sino otro intérprete con menos reconocimiento estaría desatado tremendo bochinche? Seguro no. Nelson fue la cabeza de turco para justificarlo y desviar la atención de los principal. Muchos artistas se han presentando en estos sitios y han pasado desapercibidos. Tendrán que pensárselo para el futuro inmediato o, sino que afronten las consecuencias. Aunque vale la pena reconocer que Nelson está muy tranquilo y la gente de su equipo también. Veremos hasta dónde escala la situación. Por ahora para el público se encuentra en el ojo del huracán por aceptar el compromiso, pero sobre todo por la suma recibida a cambio.

En el ojo del huracán se encuentra el cantante vallenato Nelsón Velásquez por su presentación en la Cárcel de Itagui, hace unos días para cantarle a unos personajes «hospedados» alli quienes celebraban su nombramiento como Gestores de Paz por el Gobierno Nacional cuando estaban respondiendo por varios delitos.