Definitivamente hay personas sin claridad de posiciones en escándalos tan delicados como este del acoso sexual que ha estremecido los medios de comunicación en la semana anterior cimbroneando a Caracol T.V., canal grande, muy respetado y visto, de acuerdo con los estudios de sintonía de Ibope siempre en primer lugar, muy alejado de su competidor R.C.N. T.V, que tampoco esta exento de las mismas acusaciones, por ahora con practicantes hombres o chicos que hacen sus prácticas en esas instalaciones. Y señaló ésto porque se presenta el fenómeno de la «oportunidad», es decir muchas y muchos están aprovechando la ocasión para declararse víctimas pero hace varios años, por el lado de ellas y por el de ellos, sin el menor rubor manifiestan su solidaridad con las agredidas cuando ellos clasifican en la categoría de «grandes acosadores» hace algunos años, amparados por el manto de impunidad recibido por su jerarquia dentro de la pirámide de poder otorgado por la antigüedad en el puesto o el hecho de pertenecer el medio a su familia. Ellos lo saben pero se hacen los de la vista gorda ahora, porque lo menos deseado es salir afectado por el escándalo protagonizado por los periodistas mencionados en los comunicados de Caracol. Ellas desean darse importancia, visibilizarse porque están por fuera del radar de los medios grandes. La mayoria tiene sus redes, pero estas son de nicho y el alcance es pequeño. Pero se rasgan las vestiduras y se les llena la boca colocándose en el grupo de las acosadas, cuando es totalmente falso. Oportunistas que son.

Crece, crece el debate con el denominado «Me too Colombia», acoso sexual a muchas mujeres en el Canal de T.V. Caracol por parte de poderosos funcionarios del mismo quienes aprovechando su status las vulneraron. Sin embargo muchas y muchos oportunistas están saliendo cada vez más presentándose como víctimas cuando es totalmente falso