Dice la sabiduría popular que lo único que necesita un artista para convertirse en leyenda es morir en el cenit de su carrera. Eso lo estaba viviendo el Caldense Yeison Jimenez quien a sus treinta y cuatro años de edad falleció el jueves 10 enero en un accidente áereo, cuando su avioneta que lo transportaba desde Paipa hasta Marinilla se estrelló causando la muerte de sus seis ocupantes. Colombia y sus admiradores aún no se reponen de la triste y dolorosa noticia, muchos quedaron en shock y aún no salen de él. Con razón Yeison Jimenez tiene una historia de vida difícil y todos los trabajos y sacrificios pasados para llegar al sitio donde se encontraba cuando el universo decidió que su tarea en la vida estaba cumplida y debía viajar al más allá. Quedan muchos recuerdos, especialmente musicales, temas de su autoría, una hermosa familia conformada por su pareja y tres hijos, una mamá y hermanos a los cuales adorada y ayudo para tener estabilidad económica si él faltaba, les creo empresas como “Sírvalo pues” con proyección enorme. De su familia nadie se puede quejar: todos recibieron un granito de arena del éxito de Yeison. No le quedo debiendo nada a ningún miembro de su familia. Su cariño por ellos era inmenso y lo demostró con acciones, no se quedó únicamente en palabras. Viene la historia de su vida en un seriado que él estaba supervisando rigurosamente y en el cual tenía mucha esperanzas, era uno de sus sueños grandes a punto de cumplirse. No lo vio realizado pero seguramente sus seguidores sí lo harán. Queda par la historia su vida y su muerte. Los grandes ídolos mueren jóvenes quedó plasmado en el libro “Los cadaveres bien parecidos” donde registran los fallecimientos de ídolos universales cuya partida se fue antes de tiempo. Paz en la tumba de Yeison Jiménez su paso por el mundo musical quedó grabado en la memoria de sus seguidores.

Se convirtio en «leyenda» el cantante de música popular Yeison Jimenez, fallecido el pasado viernes 10 de enero del 2025 en un accidente áereo en Boyacá. Mucha música éxitosa grabada y popularizada otra sin grabar. Siempre se ha creido que a los profesionales muy éxitosos la muerte los convierte en inmortales.